Ser pobre urbano es lo peor

June 28, 2006
 
 
Alrededor de 1.000 millones de personas en el mundo viven en asentamientos marginales ubicados en las ciudades y sus vecindades. Esta cifra podría doblarse en 2020 sin nadie interviene.
 
Favelas en Río de Janeiro
Unas 1.000 millones de personas viven en asentamientos precarios. Este y otros temas urgentes salieron a relucir en un informe presentado esta semana en el Foro Mundial Urbano de Naciones Unidas (ONU) que tiene lugar en Vancouver, Canadá. BBC Mundo entrevistó a Eduardo López Moreno, uno de los redactores del informe y director del Observatorio Global Urbano de la ONU, y le preguntó especialmente por América Latina donde los problemas de pobreza urbana pueden agravarse aún más.
 
¿Podemos hablar de explosión de la población urbana mundial?
 
El próximo año, por primera vez en la historia de la humanidad, el porcentaje de gente habitando en zonas urbanas será mayor que en zonas rurales, algo que ya ocurrió en Latinoamérica en 1975. Además hay que tener en cuenta que ahora un tercio de las personas viviendo en ciudades son de países desarrollados, pero dentro de 15 años este porcentaje se reducirá hasta el 7%.
 
¿Este crecimiento será ordenado o no?
 
No. Como la mayoría del crecimiento ocurrirá en países en vías de desarrollo, la mayoría de estos países no tienen las condiciones para planear y gestionar bien el desarrollo urbano. En promedio, 4 de cada 10 habitantes en las ciudades vivirán en asentamientos precarios que se llaman ranchos, favelas u otros. Agricultora mexicana Los pobres rurales latinoamericanos viven más que los pobres urbanos. En África, 7 de cada 10 habitantes viven en asentamientos informales mientras que en América Latina son 3 de cada 10 y en Asia 4. Un dato importante para Latinoamérica: los datos muestran que la emigración del campo a la ciudad no es el factor más importante en el crecimiento de las ciudades. En promedio en Latinoamérica el campo no va a crecer más en los próximos 15 años ni va a enviar más gente a la ciudad. América Latina muestra indicadores muy serios de pobreza según índices de Naciones Unidas.
 
¿Cómo evalúan el caso latinoamericano hoy en día?
 
En 1990 se consideraba que un 35% de los latinoamericanos vivían en asentamientos informales, hoy en día se ha reducido al 30% porque algunos cinturones de miseria no son estáticos en el tiempo y mejoran sus condiciones de vida por acciones comunitarias o, en el caso de algunos países, por inversiones públicas. Pero en números absolutos, ha habido un ligero aumento de latinoamericanos viviendo en asentamientos informales: en 1990 habían 110 millones de latinoamericanos viviendo en precariedad, hoy son 135 millones. Según sus estudios,
 
¿dónde viven los pobres en Latinoamérica?
 
Hoy en día en Latinoamérica, un tercio de todos los pobres vive en el campo y dos tercios en las ciudades Pero, más importante todavía, si eres pobre y vives en la ciudad eres más pobre que si vives en el campo: tu medioambiente es peor, tienes mayor falta de acceso a servicios por lo que tendrás menor escolaridad, te enfermarás más, tal vez tendrás menos empleo. Pero principalmente te vas a morir antes.

La ciudad de Nueva York es la más amable del mundo

June 26, 2006
 
La revista estadounidense Reader’s Digest ha llevado a cabo un curioso estudio para determinar cuáles son las ciudades más amables y, por contra, las más maleducadas del mundo. En esta clasificación de 35 grandes urbes, en la que la primera está considerada la más cordial y la última la más desagrabable, Nueva York ocupa el primer lugar, seguida de la ciudad suiza de Zurich y de Toronto, en Canadá. En cambio, la capital más descortés del mundo, según el estudio, es Bombay, el pulmón financiero de India.
 
Madrid se sitúa en el 12º puesto, de las más correctas de Europa. Durante dos meses, entre febrero y marzo de este año, la conocida y veterana revista envió a 35 reporteros no identificados, uno por ciudad y país, a evaluar la amabilidad de sus habitantes. Como la educación es un concepto cultural, se dio a los examinadores tres criterios que debían medir: si la población tiene o no la costumbre de abrir la puerta a los demás, si los viandantes se ayudan los unos a los otros y si se dan las gracias. En concreto, la publicación llama door test a la prueba de la puerta, document drop a la que mide si los peatones recogen o no los papeles que se les han caído a otros y service test, que mide si los dependientes agradecen una compra. Buenas y malas notas A pesar de su reputación de ser una ciudad frenética, de su caos circulatorio y del griterío de sus gentes, Nueva York lidera este ránking de la cortesía mundial al obtener las mejores calificaciones en los tres tests. De hecho, según la revista, cuatro de cada cinco neoyorquinos han aprobado las pruebas de amabilidad. Por pruebas, el 90% de los habitantes de la Gran Manzana abrió la puerta a un extraño, el 55% recogió los papeles de otro y casi todos los dependientes, 19 de cada 20, dieron las gracias a los clientes. "Verdaderamente, estos resultados contradicen el estereotipo popular que mucha gente tiene sobre la ciudad de Nueva York", explica Conrad Kiechel, director de la edición internacional de la revista, con sede en Pleasantville (Estado de Nueva York).
En un segundo lugar, y muy cerca de Nueva York, se sitúa Zurich con un 77% de cortesía, seguida de Toronto con un 70%. En el cuarto lugar, empatan Berlín, São Paulo y Zagreb (Croacia), todas con un 68%. Completan la lista Auckland (Nueva Zelanda), Varsovia, México, Estocolmo, Budapest, Madrid, Praga, Viena, Buenos Aires, Johanesburgo, Lisboa, Londres, París, Amsterdam, Helsinki, Manila, Milán, Sydney, Bangkok, Hong Kong, Ljubljana (Eslovenia), Yakarta, Taipei, Moscú, Singapur, Seúl, Kuala Lumpur, Bucharest y Bombay.
 
La mala educación asiática
Entre las capitales europeas, la primera es Berlín, que ocupa el cuarto puesto. Madrid se encuentra en un honroso 12º puesto, mientras que París y Londres comparten el número 15. Llama la atención la gran cantidad de ciudades asiáticas situadas a la cola de la buena educación. De hecho, la región se lleva un auténtico suspenso, ya que ocho de las nueve urbes de la zona analizadas se encuentran entre las 11 que peores notas han obtenido. Así, Taipei (capital de Taiwan) se sitúa en el lugar número 28 en la lista, mientras que Singapur ocupa el 30. Seúl, la capital de Corea del Sur, está en el número 32 y Kuala Lumpur, la capital de Malaisia, el número 33. Quizá los resultados hubieran cambiado si el análisis hubiera incluido a Japón y a China, donde la revista no se publica. Muchas de estas ciudades en teoría antipáticas se defienden ya del estudio criticando los criterios en los que se ha basado.
Así, el diario South China Morning Post de Hong Kong, que ocupa el lugar número 25 en el ránking general y que baja al 30 en el aparatado de dar las gracias, considera que no es signo de mala educación, sino una peculiaridad cultural china. El estudio, para el que se han realizado más de 2.000 tests de comportamiento, revela además que las personas de menos de 40 años son más corteses que las mayores de esa edad, y que, sorprendentemente, los hombres son más amables con otros hombres y las mujeres hacen lo propio con su mismo sexo. Además, la gente de todo el mundo tiende a ofrecer la misma explicación sobre su bune educación, según indica Conrad Kiechel: "Dicen que son amables porque les han enseñado a serlo desde pequeños". El estudio será publicado en el próximo número de julio del Reader’s Digest’s en sus 50 ediciones de todo el mundo.
fuente http://iblnews.com

Atlas Ambiental de Buenos Aires

June 19, 2006
 
 
Fuente: Diario Página 12, Argentina
 
El Atlas Ambiental de Buenos Aires es un proyecto de investigación y desarrollo financiado por el Conicet, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Inicialmente iba a ser un libro, pero la doctora Paulina Nabel y el arquitecto David Kullock, directores del equipo, decidieron ampliarlo a un soporte que pudiera editarse a medida que los contenidos fueran llegando. La página web se convirtió en el proyecto principal por ser mucho más versátil que un libro. Y además es actualizable, gratuito, universal e interactivo. La idea es poner a disposición del público todos los aspectos naturales y antrópicos del Area Metropolitana de Buenos Aires. “Los investigadores tenemos la responsabilidad de hacer una transferencia de nuestros conocimientos a otros investigadores y a quienes gestionan”, dice la geóloga Paulina Nabel. “Nos fijamos cómo lo habían hecho en otros lugares del mundo y nos topamos con varios Mapas Ambientales muy buenos. Hay uno interesante para la ciudad de Berlín, otro para todo el territorio de Estados Unidos, uno muy completo para Canadá, otro en ciudad de México y uno bellísimo de Porto Alegre. Todos realizados por investigadores de primer nivel en cada área.” La característica principal que debían tener los investigadores reclutados para el Atlas Ambiental porteño fue la de no ser transcriptores de información, sino que la supieran obtener en campo, por sus propios medios. “La buena información siempre está dispersa”, sigue explicando Paulina. “La cuestión fue convocar a los mejores en cada tema: en suelo al INTA, en agua a la gente del Instituto Nacional del Agua, en meteorología a la UBA.” EL PROYECTO El objetivo del proyecto es volcar toda la información ambiental sobre mapas del Area Metropolitana de Buenos Aires y hacer que esa información gráfica se hipervincule con textos e imágenes. “Como geóloga puedo escribir un texto sobre la geomorfología de la costa de Buenos Aires, pero hasta no relacionar lo que yo escribí con las investigaciones de los sociólogos, urbanistas y biólogos no se puede suponer cómo influyen sobre la misma porción de territorio mis investigaciones en las inundaciones, en la población que vive allí y en sus servicios.” Varios profesionales observan el mismo punto de la ciudad en sus microscopios. Dan su opinión. Luego, alguien cruza todas las miradas. Del cruce saldrán nuevos descubrimientos, soluciones, modos de frenar a tiempo lo que de otro modo sería irreparable. Así como los viajeros del siglo XV hacían sus grandes descubrimientos cuando viajaban en sus barcos, los cibernautas de hoy hacen sus descubrimientos cuando la información se encima. “En México se acaba de descubrir, gracias a esta tecnología, que todos los hospitales de alta complejidad del DF están alojados arriba del sistema de fallas geológicas más severas, por lo que un movimiento sísmico dado podría eliminar de una vez todo el sistema hospitalario… ¡cuando más se lo necesitaría!” Cruzar parece ser la palabra del futuro. El célebre crítico catalán Ignaci de Solá Morales (es el que reconstruyó el Pabellón de Barcelona de Mies Van der Rohe en el Montjuic) se refiere a la nueva crítica urbana en su libro Topografía de la arquitectura contemporánea, usando estas palabras: “Desde una multiplicidad de plataformas la crítica actual puede acometer la construcción de mapas, de descripciones que, como en las cartas topográficas, muestren la complejidad de un territorio, la forma resultante de agentes geológicos que se enfrenten a una masa aparentemente inmóvil pero surcada por corrientes, flujos, cambios e interacciones que provocan incesantes mutaciones”. La masa es la arquitectura, los edificios. Ya nadie podrá leer críticamente la arquitectura sesgando una época, haciendo un corte histórico y apartándola de los demás datos. Ya nadie podrá separarla del todo, como hicieron en su momento Kennet Frampton o Bruno Zevi. Lo que queramos apartar, a partir de la nueva tecnología, deberemos obligatoriamente referirlo al todo, al cruce de caminos. Del cruce aparecen las nuevas informaciones. Si hoy tuviéramos que buscarle una ubicación al aeropuerto Ministro Pistarini, seguramente no lo ubicaríamos en la zona de mayor concentración de niebla de toda la ciudad. LA TECNOLOGIA La poca cantidad de Atlas Ambientales del mundo se debe a que la tecnología a utilizar es muy joven. Está basada en mapeos GIS (Geographic Information Systems), que son planos geo-referenciados en los cuales se puede manipular la información digital. Es la tecnología del GPS que utilizan los barcos y algunos vehículos terrestres. Un GPS para el auto se consigue en Madrid por menos de 600 euros. La tecnología del GPS permite saber dónde queda cualquier punto del planeta en coordenadas de longitud, latitud y altura. El GIS es lo más avanzado. Antes de la aparición del software gratuito Google Earth, todos los planos eran en dos dimensiones; ahora son en tres. Al Atlas Ambiental de Buenos Aires se puede entrar por las unidades de Paisaje, por las unidades Temáticas o por los Mapas Interactivos. Las unidades de Paisaje analizan el territorio desde la geografía, en planta y en corte. El área del Atlas ocupa todas las cuencas hidrográficas de la región y abarca la costa que llega hasta Quilmes, toda la mancha urbana del AMBA, un sector rural, el delta del Paraná y el Río de la Plata. Las unidades Temáticas son catorce. Nueve de ellas tratan esencialmente de la planicie pampeana; las otras cinco, de la zona urbana. Finalmente, la unidad de Mapas Interactivos agrupa múltiples mapas y tablas que, como layers o calcos, se pueden superponer al buscar temas. El tiempo de navegación total es aproximadamente de cuatro horas, y solamente está subida la mitad del material. La versión inicial del Atlas estará terminada en abril de 2007, aunque la idea es ir actualizándolo en una comisión permanente, dado que los datos bioambientales y geográficos de una ciudad son cambiantes. LA PROYECCION “¿Y el futuro de Buenos Aires?”, les pregunto. “¿Se podrá ver?”.Hernán Bisman, vocero del Atlas, contesta: “La proyección del efecto invernadero y del crecimiento del calor en toda el área metropolitana permite hacer futurología en la cuestión de los climas. Y en la zona del delta podríamos hacer proyecciones del crecimiento de las tierras”. Los datos actuales ya están presentes en la sección Ecología. Explica cómo arrancaron las islas de un lugar que no era el que hoy ocupan y muestra adónde podrán llegar en base a la sedimentación de las corrientes. También hay futurología en las proyecciones para controlar catástrofes naturales (en nuestra ciudad, inundaciones). Y están enumeradas las previsiones a futuro: hasta dónde y cómo crecerán los subtes, los trenes y los servicios. Cruzar futuras estaciones de trenes con alertas meteorológicos y crecimiento poblacional podría servirles a los especuladores para valuar tierras en el mañana. Sin embargo, los más de 500 usuarios actuales registrados en el sitio son gente con los pies en la tierra: arquitectos que precisan saber resistencias de suelo, urbanistas que estudian cambios de trazados y densidades, políticos que toman decisiones a nivel de gestión, profesores que hacen sus doctorados y hasta un ama de casa que les escribió diciendo que tenía en su sótano unas cucarachitas amarillas durísimas que había identificado por el Atlas. Sencillamente quería saber de dónde habían venido y cómo hacer para sacárselas de encima.

Carmen Pinós

June 14, 2006
 
 
Fuente: El Informador de Guadalajara
 
La arquitecta catalana Carme Pinós visitó la Torre Cube, primer proyecto que edifica en la ciudad de Guadalajara y quizá no el último
 
 A Carmen Pinós le sienta bien regresar a Guadalajara; dar una vuela por la Torre Cube y descubrir que es más de lo que visualizó en un primer instante, en aquél que se tomó para diseñarla y en las visitas posteriores para conocer el avance del edificio. Hoy, cuando el espacio ya es habitado por distintos despachos privados, descubre que se trata de un lugar capaz de transformarse. “Al no tener pilares, al tener ventilación por los dos lados, cada despacho es distinto, todo mundo se lo arregla de una manera absolutamente diversa y hace mucha gracia; tú entras a un despacho y luce de una manera, entras en otro y luce de otra, porque tenemos dos caras, la fachada que da al patio interior y la fachada que da al exterior y eso te da muchas posibilidades y además, al no tener pilares, puedes moverte libremente… Es muy gracioso, tiene muchas posibilidades”, explica en entrevista la arquitecta catalana. Aunque asegura que es una constante en los arquitectos ver defectos en sus obras, en este caso Pinós manifiesta su completa satisfacción al encontrarse ante su proyecto terminado al ingreso del complejo residencial de Puerta de Hierro. “Estoy contenta porque se vive bien, porque tú lo ves siempre en obra. El defecto del arquitecto es que siempre estamos mirando en error, cada vez que me levanto digo ‘ay, aquí y aquí’, siempre quieres más; pero este espacio es más de lo que yo me había imaginado”. Incluso se parece a la maqueta, afirma, porque eso también sucede en ocasiones: “Hay edificios que ves la maqueta y después la realidad y hay distancia y aquí no, la visión la teníamos muy controlada, pero los espacios interiores, el espacio interior es más aún de lo que yo me imaginaba”. El reconocimiento a Pinós La misma sensación de sorpresa y admiración causa a quienes transitan por la zona e incluso a aquellos que observan los planos, maqueta y fotografías, pues a partir de este proyecto Carme Pinós figura con más fuerza en el mundo de la arquitectura. Ya lo hacía antes, pero con la Torre Cube su palabra y proyección arquitectónica han llegado a publicaciones de diversas latitudes del mundo: Japón, Inglaterra, Italia, España, Rusia, Turquía y Corea. Tan es así que Pinós ya se prepara para acudir a la Bienal de Arquitectura Internacional de Venecia 2006 (en el mes de septiembre) y está a punto de despedirse de la maqueta, la cual fue adquirida por el Moma (Museo de Arte Moderno, por sus siglas en inglés). - ¿Tu visualización de la arquitectura cambia a partir de este proyecto? - “No… Digamos que este proyecto surge de toda mi trayectoria, lo que pasa es que sí, es una confirmación de muchas cosas. Digamos que yo tengo dos etapas, una con Enrique Miralles y otra etapa más dura sola; digamos que este edificio me hace más reconocible en mi etapa sola y como mujer. Me consolida, sobre todo, porque ha sorprendido, ha tenido muy buena aceptación”. - ¿Los premios te cambian? - “No, te cambia el trabajo y la demanda. A veces los premios lo que hacen es que la gente preste más atención y te den más trabajo y te pidan que estés aquí y allá, no tanto es el premio, sino las consecuencias que lleva el premio, a veces te viene lo mismo sin tener premios, lo que te cambia es tenerte para aquí, allá… todo el mundo te pide y yo de momento aún puedo vivir, imagínate los que tienen mucho nombre… Porque parece que el mundo es pequeño con esto de la tecnología y el mundo continúa siendo igual de grande”. Eso es lo que le ha pasado a Pinós, los reconocimientos (Premio del Colegio de Arquitectos de Catalunya de Arquitectura “Los catalanes en el mundo”, que recibió en 2005) le han dado más trabajo, pero ella prefiere trabajar con pocos proyectos al año. “Ahora es una época de mucho trabajo. Hasta el momento estamos llevando como siete proyectos, despachos grandes llevan 30 a la vez, yo soy un despacho pequeño, ni siquiera es mediano. Tampoco tengo voluntad de ser un gran despacho, me gusta el ambiente más familiar que tenemos, control con la obra, el cliente, mucho más próximo, me gusta tal como llevo la situación”. Más que la torre Si bien el encuentro y reencuentro con la Torre Cube fue uno de los objetivos que trajo a Carme Pinós desde Barcelona, en realidad, la arquitecta llegó para más: Platicar con Francisco Borrego Estrada, del Grupo Cube, de un próximo proyecto. Pero no hay detalles, sólo la promesa de Borrego Estrada de que en breve habrá noticias al respecto: “Estamos estudiando el nuevo proyecto y les daremos una muy agradable sorpresa pronto”. “He venido para otro proyecto -agrega Pinós-, no está nada concreto aún, pero sí hay posibilidades de más cosas aquí en Guadalajara”. perfil ¿Quién es? CArmen PiNÓS Arquitecta catalana, egresada de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona. De 1982 a 1991 trabajó con Enrique Miralles, con quien realizó proyectos como las Instalaciones de tiro con arco para los Juegos Olímpicos de 1992, la Escuela la Llauna y el Cementerio de Igualada (obras que le merecieron algunos reconocimientos). En 1991 funda su propio estudio y cuatro años después es galardonada con el Premio Nacional de Arquitectura. Docente y conferencista invitada en varios países. En 2005 obtuvo el Premio del Colegio de Arquitectos de Catalunya de Arquitectura, “Los catalanes en el mundo” por el proyecto de la Torre Cube.

Perfiles: Richard Rogers

June 8, 2006
 
 Richard Rogers
 
“Soy partidario de las ciudades estado y la competencia entre ellas”
Autor junto a Renzo Piano del edificio Pompidou de París, Richard Rogers ha entrado en España por la T4 de Barajas: coautor del proyecto. Y tanto le ha gustado este país, que ha instalado allí la gran sucursal de su estudio londinense. Sus próximos proyectos son la remodelación de Valladolid y una de las torres de la zona cero de Nueva York.

Por Elena Pita

Mentiré a lo largo de toda la entrevista, porque a lord Richard Rogers le gusta que le llamen simplemente Richard. Y así lo hago, entre dientes, con cierto rubor. Pero, como verán, luego queda escrito lord Rogers. Así que lord Rogers se deleita esta mañana en la terraza de su estudio madrileño, un ático en la milla de oro, Velázquez casi esquina Lista, sentado sobre una tumbona blanca, la camisa blanca sobre la lona blanca, refulgiendo al sol, el sol de frente porque así él lo pide. El arquitecto británico (nacido en Florencia en 1933), brillante exponente en el parnaso de los stararchitects (arquitectos estrella), está montando en la ciudad su mayor estudio internacional, el segundo en envergadura después del que dirige en Londres. Y por qué: porque entiende y siente que este país vive la más interesante revolución cultural de Europa. Y cómo: pues a través de la relación profesional que durante 10 años y un magno proyecto (la T4 de Barajas) le unió al arquitecto español Luis Vidal, entonces director del estudio Lamela o algo así como el ingrediente español en el alma de la terminal.

P. ¿Por qué este idilio con España?

R. España es desde hace 10 años el país más interesante de Europa. Así como Francia vivió en los años 70 y 80 el mayor renacimiento cultural, España es hoy el país más dinámico tanto en términos culturales como de negocio.

P. Esa entusiasta regeneración que entonces vivió Francia y que hoy le toca a España, ¿no puede suponer un riesgo en este país tan poco cuidadoso con su pasado?, ¿algo así como una fiebre del cemento: demoler y volver a construir?

R. No me parece que se esté dando ninguna manía demoledora. Consiste en saber conservar lo mejor y añadir lo nuevo. No creo que España lo esté haciendo mal, porque es consciente de su pasado cultural; hay en cambio un balance bastante positivo entre la conservación de áreas históricas y la reconstrucción de nuevos espacios. Creo que este país está progresando porque hay una aceptación general y una concienciación sobre las necesidades de regeneración urbana. Yo soy partidario de las ciudades estado y la competencia entre ellas, porque esto genera soluciones alternativas.

P. ¿Se considera usted más un urbanista que un arquitecto?

R. No veo ninguna diferencia entre ambos conceptos. Me gusta muchísimo el urbanismo, pero de hecho estudié y trabajo como arquitecto. Es un error hacer un edificio sin tener en cuenta cómo va a condicionar el espacio público a su alrededor, que afecta a mucha más gente de la que albergará. La arquitectura es un problema urbanístico y también una cuestión política.

P. Sabido es que Richard Rogers es un lord de izquierdas. ¿Qué significa hoy ser de izquierdas?

R. En primer lugar, ser lord no implica una elección sino una selección del primer ministro, y sí, yo fui seleccionado para asesorar a mi país sobre arquitectura, de modo que soy el consejero jefe del Partido Laborista en materias urbanísticas. ¿Ser de izquierdas?, supongo que significa sentir la responsabilidad de lograr una mayor calidad de vida para el mayor número de ciudadanos posible. Mi empresa destina una gran cantidad de dinero a caridad, cada uno de nosotros somos responsables con la sociedad en la que vivimos, donde la diferencia entre ricos y pobres es cada vez mayor.

P. ¿Usted cree en acciones caritativas como la de Bill Gates, donando 1.500 millones de dólares para investigar la malaria mientras su empresa es una de las mayores responsables de la creciente desigualdad?

R. ¿Y por qué no hace lo mismo el resto de la gente?, ¿por qué la mayoría de las grandes empresas evaden sus impuestos? Yo lo encuentro fantástico: si todos hiciéramos lo mismo que Bill Gates se acabarían los problemas en África.

P. ¿No sería más lógico cambiar el sistema para no generar tales diferencias?

R. Sí, ¿y eso cómo se hace? Como diría mi madre: el dinero no soluciona la vida, pero la hace más fácil. Obviamente, lo ideal sería tener programas políticos para solucionar estos problemas, pero me parece muy importante aprender a dar. Si observas los sistemas fiscales, comprobarás que la clase media es la que paga impuestos, porque los ricos se las ingenian para enviar su dinero a lugares seguros. Por eso no me parece justo tratar a todas las grandes empresas igual, porque algunas son mucho más justas que otras.

P. En alguna ocasión ha dicho que las autoridades deberían animar a sus ciudadanos a volver a las ciudades. ¿No le parece que antes debieran encargarse de que estas ciudades fueran habitables?

R. Sí, claro, y la única fórmula de ciudad sostenible es la ciudad compacta: éste es mi caballo de batalla. Una ciudad con buen transporte público, donde la gente pueda trabajar, vivir y entretenerse sin recorrer grandes distancias, donde no haya un centro sino muchos centros vitales, y una ciudad sostenible desde el punto de vista medioambiental, con un cinturón verde a su alrededor, para lo cual hay que reconvertir lo que llamamos en inglés "campo marrón", o sea, los polígonos industriales, donde normalmente se emplazan los centros comerciales que vacían los centros vitales de las ciudades, que de este modo quedan reducidos a guetos, como ha ocurrido en tantas ciudades norteamericanas.

P. En cuanto al proyecto para la remodelación urbana de Valladolid con la llegada del AVE, ¿será capaz de cumplir su objetivo de conseguir el modelo de ciudad europea sostenible?

R. Es el proyecto más interesante que tenemos entre manos. Pero no se trata de revolucionar nada: trabajaremos sobre un marco previo que lo configuran las leyes urbanas, los edificios existentes, nuestros compromisos vitales… Trataremos de optimizarlo todo para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Es un proyecto fantástico: borrar una cicatriz que recorre y divide la ciudad en dos, que es la línea férrea; fundir ambas márgenes y soterrar la nueva vía. Y la cuestión es qué hacer con el terreno o la piel nueva, cómo densificarlo.

P. En su opinión, Madrid es una ciudad modélica en su transporte público y sus condiciones peatonales. ¿Puedo preguntarle cuántas veces ha cogido el metro y el autobús, y con qué frecuencia camina por sus calles?

R. La línea de metro es la mejor de Europa, junto a la de París. En cuanto a los autobuses, debo reconocer que no los utilizo porque nunca sé bien hacia dónde van: aún soy un extranjero en esta ciudad. Y las condiciones peatonales también son buenas, pero el problema es la enorme congestión de tráfico, y a esto sí que urge encontrarle una solución, tal vez a base de impuestos sobre la circulación rodada. Madrid es una ciudad fácil en sus comunicaciones porque es moderna, con grandes y lineales avenidas; lo problemático son las ciudades construidas sobre estructuras medievales fragmentadas como Londres.

P. Lord Rogers, ¿por qué todos adjudicamos el proyecto de la Terminal 4 de Barajas al estudio de Antonio Lamela y no a usted?

R. Bueno, será que tiene un buen equipo de relaciones públicas [se ríe]. No lo sé, de verdad, no me preocupa en absoluto. Hemos trabajado muy bien juntos.

P. Usted siempre lo cita en sus comparecencias públicas. ¿El estudio Lamela le ha citado en sus intervenciones, incluso en sus anuncios sobre la terminal?

R. No lo sé, nunca me he fijado, tal vez porque nuestro departamento de documentación sólo recoge los artículos donde nos mencionan [vuelve a reíse]. La gente debe sacar sus propias conclusiones: relacionar la terminal con mi trabajo previo y con el de Lamela, y preguntarse: ¿es más un proyecto de Richard Rogers o de Lamela?

P. Lord Rogers, ¿por qué dejó el estudio Lamela para asociarse con el de Luis Vidal?

R. Bueno, aquella relación fue planteada para un solo proyecto. Luis, que es una persona estupenda, se independizó de Lamela pero siguió manteniendo una relación muy estrecha con uno de nuestros principales arquitectos, Simon Smithson, porque ellos fueron los principales responsables del proyecto de la T4, y esta relación ha vuelto a reunirnos. De modo que ahora estamos cerrando el resto de oficinas fuera de Londres para quedarnos sólo con ésta: aquí se vive estupendamente.

P. ¿Por qué siempre necesita un socio?

R. La arquitectura no se hace individualmente, sino en equipos.

P. ¿Es su manera personal de luchar contra el individualismo?, ¿no es cierto que detesta el individualismo?

R. No, no es cierto: hay algunas actividades que se hacen mejor individualmente. Mi mejor colega, Renzo Piano, suele trabajar en solitario.

P. ¿Y el concepto High-Tech, por qué lo odia?, ¿qué significa realmente?

R. No, lo que odio es la palabra. Las etiquetas nunca las inventan los creadores, sino los historiadores, a quienes les encanta empaquetar lo que otros crean. La idea parte de un movimiento británico que pretendía utilizar la tecnología como un tipo de lenguaje.

P. ¿Y funcionalidad, qué es?

R. Es parte de la arquitectura, que es una fusión del arte (movimiento, belleza, ritmo) y la ciencia (función).

P. Lord Rogers, esa fusión entre ciencia y arte se encuentra en sus raíces familiares: una familia envidiable que no pudo procurarle una infancia demasiado feliz. Esos internados británicos a los que fue enviado desde su Italia natal al estallar la II Guerra, ¿fueron tan dickensianos como uno los imagina?

R. Fue bastante cruel para un niño de 6 años. Mi familia se trasladó a Inglaterra y mis padres trabajaban, por tanto tuve que ir a un internado que sí odiaba. Además, yo soy disléxico y entonces era algo que no se reconocía, de modo que me tomaban por idiota. Sí, tuve dificultades; pero tal vez por eso cuanto mayor soy más disfruto de la vida.

P. ¿Todavía sufre dislexia?

R. Sí. Puedo leer sin dificultad, pero tengo muy mala memoria para recordar nombres, poemas, canciones… este tipo de cosas. Y deletreo mal, pero tengo gente estupenda que lo hace por mí…

P. Los problemas continuaron en la escuela de arquitectura, donde usted mismo cuenta que no era bueno ni en dibujo ni en expresión escrita. ¿Cómo se las ingenió para llegar a ser un arquitecto estrella?

R. Pues haciendo malos dibujos [se ríe]. Bueno, se consigue. La arquitectura es una profesión tan amplia que puedes rodearte de gente especializada en cada materia: arte, microdetalles, macroestructuras, política, negocios… Y como uno no puede hacerlo todo, pues aporta lo mejor que tiene.

P. Hablando de arquitectos estrella, aquel estudio primero que fundó junto a Norman Foster y las mujeres de ambos, el Team 4, ¿funcionó o fue simplemente un sueño?

R. No, no, los primeros cuatro años fueron fantásticos y funcionó, pero nos quedamos sin trabajo. Además, los dos tenemos caracteres muy fuertes y esto, a la postre, siempre complica las cosas. Entonces fue cuando empecé a trabajar con Renzo Piano.

P. ¿Cómo son hoy sus relaciones con Foster?

R. Todavía somos viejos amigos, hablamos con frecuencia.

P. ¿Y quién brilla más de los dos, quién es más influyente?

R. Oh, no tengo ni idea: decídelo tú misma.

P. Pues supongo que usted, que tiene más peso en la política, ¿no es cierto?

R. Sí, pero su estudio es mucho mayor, son unas 800 personas. En cambio, yo tengo siempre en torno a 100 colaboradores, 130 ahora mismo: una medida que me permite mantener la comunicación personal y artística con todos ellos. Y cada vez limito más mi círculo de acción, porque uno pierde muchísima energía viajando de una punta a otra del planeta.

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